Kaiprom prepara la primera etapa del proyecto de radicación y representación de empresas Latinoamericanas en Europa. “La idea es aprovechar el buen pasar de las empresas de Latinoamérica y llegar a España hoy que las inversiones son bajas. Así, cuando Europa empiece su recuperación y las barreras de entrada vuelvan a alzarse, las compañías que estén en el lugar aprovecharán el beneficio de operar en la región“, lo resumió Oscar Bianchi, director de Kaiprom.

La primera de las etapas se enfoca en el arribo de empresas tecnológicas de Latinoamérica a España, “por afinidad, porque tenemos un idioma e idiosincrasia común y porque contamos con las mejores opciones y contactos, disminuyendo mucho los costos de representación y radicación y potenciando la llegada con eventos y acciones comerciales. Luego lo extenderemos a otros rubros y buscaremos el arribo de organizaciones europeas a América”, amplió Bianchi, a cargo el proyecto

En este sentido y más allá de los acuerdos particulares que se alcancen con las primeras organizaciones, ya se ha concretado un evento para Junio en el que empresas de toda Latinoamérica podrán mostrar sus productos a canales comerciales de España, asociados en una de las cámaras más poderosas de la península. “Esto forma parte del aspecto promocional, porque nos interesa no sólo que la empresa se radique en Europa y esté lista para el ciclo de recuperación, sino que existan posibilidades comerciales reales. Así, los decisores en América Latina pueden llevar a cabo acciones previas y acotadas, para resolver si ven o no viable el proyecto, si están convencidos de los partners conseguidos o desean iniciar una nueva búsqueda, en definitiva, si este primer acercamiento comercial les ha resultado productivo o no”, comentó Bianchi.

La segunda etapa del proyecto, contempla la llegada de empresas españolas a Latinoamérica, de la mano de organizaciones locales complementarias: “Una de las bases de los proyectos que buscan reducir al mínimo los riesgos y las inversiones, es el asociativismo, la colaboración. Las empresas deben aprovechar el conocimiento de sus pares para no repetir los mismos errores. Entendamos siempre que error equivale a pérdida de dinero y todos sabemos que abrirse mercado en un terreno desconocido es una tarea más que compleja”.

Bianchi se mostró optimista por el futuro beneficioso para ambas regiones: “Además, el espíritu de este tipo de emprendimientos es que exista beneficios para todos los actores, que la región en crisis gane con la inversión de nuevos actores cuando más lo necesita y que las empresas españolas, puedan luego acompañar la reactivación abriéndose a mercados externos, de la mano de empresarios locales que, a su vez, obtendrán ganancias de esta participación. No se trata de un cambio enorme de la situación actual, pero es el pequeño aporte que podemos hacer, para superar este período de crisis.”